Próxima parada: Bolsena. A orillas del mismo lago que Marta. Llegamos con lluvia y pasado el mediodía y estaba todo cerrado. Comimos un sanguchito, en mi caso de jamón crudo, para levantar la presión después del baño termal, y salimos a recorrer el barrio medieval. Mientras tanto, empezaba a despabilarse otra vez la ciudad.
En un mercado de artesanías nos hicimos amigas de un vendedor de bijou que enseguida se declaró "de sinistra" y nos enseñó a decir que "siamo compagni". De parte de él escuché el primer y demorado "¿Argentina? ¡Maradona!". También nos pusimos a charlar con un jubilado que por hobbie hace canastos en mimbre trenzado y que nos habló, con la misma pasión, del Miracolo Eucarístico ocurrido en el 1200 en Bolsena y de Antonio Gramsci, que para mi sorpresa y alegría está presente en las calles de varias de las ciudades que vamos conociendo.
Orvieto: De esta ciudad teníamos el dato pintoresco de que estaba construida en lo alto de la montaña sobre una roca. Razón suficiente para ir a visitarla. Este viaje es así, improvisado, flexible, caprichoso. A Tuscania llegamos de casualidad, en Marta nos quedamos porque el GPS se negó a sacarnos de ahí y Orvieto, bueno, Orvieto está sobre una roca.
Cautivadas por su nombre, nos alojamos en el exclusivo Hotel Posta:


¡Oh, sí, en Italia hay bidet! En Alemania, no.

El sábado a la mañana hubo feria y compramos la vianda para el picnic, pero me quedo con el mercado en Mannheim, martes, jueves y sábado en Marktplatz, ya lo saben.
Tenemos varias fotos de Ana abrazada con comerciantes. Los italianos desempeñan su papel de italianos a la perfección y son mayormente simpáticos, expansivos, cariñosos... y toquetones. Fíjense este señor cómo agarra:
Lau y yo la flasheamos mucho con la basílica de Orvieto y sus fachadas laterales (¿estará bien dicho?) a rayas:


Hasta un museo de la faina tiene Orvieto:

De Orvieto partimos hacia Cortona, que Ana quería visitar por la simple razón de que aquí se filmó "Bajo el sol de Toscana". En la ruta nos agarró la tormenta y decidimos hacer noche acá.



